domingo, 2 de agosto de 2015

La mirada cautivadora y significativa para mí.






Iba en el bus, conversando con Larry "el sujeto que me acompaña siempre". Conversando en el silencio de la mente.

De repente, en un ceda el paso, una transeúnte se demora todo lo que dura un semáforo en pasar. Mujer de unos cincuenta y tantos con rasgos Árabes y el trasero más gordo que he visto jamás.

Larry, en un instante recordó a su querida maestra de música "del colegio" y lanzó una carcajada diciendo ¡te acuerdas! 

Entre el semáforo y las risotadas de Larry, se abrió un halo de luz en mi  memoria y la anécdota ridícula que fui objeto dese tiempo de pubertad...

                         -0-



Corría el otoño del 92' y unos golpeteos antirítmicos en el pupitre, hacían entrever que la clase de música comenzaba. Lo de siempre; mirada perdida y un cuaderno de pautas, que ni el mismísimo Aristóteles comprendía. Al final de la clase, un ultimátum...
_ alumnos, para la siguiente clase, una disertación libre, de sus bandas Rock preferidas...

Esa excelente noticia, coincidía con el regalo de cumpleaños dese tiempo, mi primera guitarra a parafina...

La semana paso rapidísima y mi entusiasmo crecía al ritmo de los Creedence Clearwater revival y el tema proud Mary por supuesto era mi repertorio lo cuál me fascinaba.

Aquella mañana tibia de Mayo, el adolescente que era yo "o el que soy aún", tenía un sentimiento especial. Pues no le cabía orgullo a ese joven en el pecho; unos cuadernos bajo el brazo, zapatos bien lustrados y una guitarra colgando en el hombro. Ensimismado en que aquel día lo llenaría de fama y gloria, traspasables de generacion en generación y mi linaje (por su puesto) sería recordado hasta que la Luna se cayera a pedazos...

Una silla que no era par de alguna mesa, sirvió de atril para mi estupenda guitarra, que se llamaba "Zamantha la consentida" la asignatura de música era la última y alucinaba en historia, babeaba en aritmética y conjugaba el verbo ESPERAR en gramática..

Estaba expectante, porque era la envidia de los demás disertadores, que solo llevaban pendones y música envasada en cassettes.

Ya en clase de música, comenzó la prueba oral y más de un compañero con vergüenza entraba al patíbulo del pizarrón  y eran cruelmente fusilados por risas, y el desdén de la profe de música que bostezaba con cada disertación era el juicio abreviado. De improviso me toca el turno a mí...  Como cristiano en el coliseo, como condenado a muerte cogí mi guitarra del cuello y comencé mi marcha teatral o simbólica al escenario.
Hice de memoria una gran disertación, llevando a mis compañeros a los anales de Credence band, descueré datos curiosos de John Fogerty y sus secuaces, todo de memoria y sin ayuda de Larry que miraba desde un rincón de la sala... Luego, a continuación, mi anhelado show

La acústica era buena en la sala, las luces fluorescentes hacían la tramolla de efectos especiales, que era perfecto para mi show y el público me ovacionaba con aplausos; uno que otro papel mojado con saliva lanzado de un bolígrafo en la cabeza, daban paso a mi gran show. 

Todo listo y con un silencio único, puse mis dedos en el acorde #re, mi uñeta en lo alto y.........

(Demonios, de entre el público vi una mirada cautivandora y de gran significado y quede atontado...)

Mi triste inglés criollo ni yo mismo lo entendía, los acordes no iban bien con mi meneo de pelvis y la gran risotada que envolvía la sala de clases hizo que terminara mi show con gestos de desaprobación de la maestra...

_ Vaya, vaya que menudo espectáculo...  Solo pondré nota a tu muy buen desempeño por la disertación, porque tu performance fue horrible (laughter)...



Quizá, desde ese momento quede inmensamente enamorado de Claire,  no era la mirada de mi compañera, ella nunca supo que se esa mirada salió casi espectralmente mi Claire...  La chica con quién alucinó desde la secundaria...  Ay Dios.


                         -0-

La señora, con aspecto de Árabe y gordo trasero; ya había pasado la calle y mientras Larry terminaba de secarse la lágrima que de tanta risa le salió por los ojos yo ponía en marcha el bus y con un pensamiento sobre aquel día...


Fin.


No hay comentarios:

Publicar un comentario